Se acabó el salir de la piscina para comer

Si es que lo que no se invente por necesidad, se inventa por aburrimiento. Todo el que tenga una piscina propia le habrá pasado alguna vez eso de “¡Qué alguien me traiga una cervecita y una tapita a la piscina!” y cuando llegan con los aperitivos en la mano te los tiran, y ¿qué puede pasar? que la lata acabe en el fondo de la piscina y la tapita forme un cuerpo extraño en el agua.
Para solucionar estos desastres Hammacher Schlemmer tiene su bandeja flotante teledirigida para piscinas, con cinco soportes para latas y un hueco central para algún bol, paquete de patatas, bocadillo o lo que sea.
Por supuesto no es el primero ni el único en el mercado, pero por el precio de 50$ ó 38€.
Fuente: Directo al paladar.


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