
Cuando la gente ve este teléfono en la parada del bus, desde lejos, piensan que es el N82 negro, y la verdad es que la estructura es muy parecida. Ambos terminales son evolución del N73 y le han dado un aire muy similar aunque, a la vez, muy diferente. Pero empecemos por el principio.
Estética
Se podría decir que es uno de los puntos fuertes de este teléfono. El Nokia N78 destaca por su color frontal negro perla, por sus teclas exteriores con apariencia táctil y por su extraña situación de las teclas numéricas.
Respecto al precioso color negro solo puedo añadir que es el típico que se ensucia con mirarlo, como la PSP o el iPhone. Las teclas exteriores (menú, descolgar, colgar y C) se retroiluminan, como el resto del teclado, pero no son teclas como tal, sino prolongaciones de la carcasa. Es bastante extraño de utilizar, a mi no me ha convencido. Sin embargo, y aunque pueda parecer lo contrario, las teclas numéricas son bastante fáciles de utilizar, a pesar de su diminuto tamaño.
Otra parte en la que Nokia ha querido innovar ha sido en la colocación de los altavoces. Se agradece que sean dos (como los Nokia N95 o N82) pero extraña ver que el izquierdo está en la parte inferior y el derecho en la superior. No sé que prendían con esto pero creo que no les ha salido bien.
Y como colofón el botón central Navi. Al principio se hace extraño moverse por los menús como si fuera un iPod (en vez de pulsar, solo pasar el dedo por encima). Pero luego agrada mucho tener esa opción que, en cualquiera caso, se puede desactivar y manejarse de forma clásica.
Sistema operativo
El Nokia N78 es el primer terminal de la marca en incorporar el reciente Symbian S60 v3.2 (más tarde lo incorporan otros como el nuevo Nokia 6220). Este nuevo sistema operativo no aporta grandes novedades, sin embargo destaca por los pequeños detalles. Para mi lo más de agradecer es la posibilidad de saber en todo momento las aplicaciones que tenemos abiertas. Al fin y al cabo es un teléfono y muchas veces tenemos demasiadas cosas funcionando.
Por lo demás, los menús son prácticamente los mismos excepto alguna aplicación extra como los efectos 3D o el lector de mensajes de texto (algo prácticamente inútil pues por todos es sabido que la gente escribe con abreviaciones que el lector no sabe interpretar).
WiFi y GPS
La conectividad de este terminal es lo que viene siendo habitual en los Nseries. Bluetooth, WiFi y A-GPS. Los dos primeros funcionan a la perfección, además el navegador web crea una experiencia de navegación muy buena. El problema viene en el GPS. Es realmente lamentable lo que tarda en posicionarse. Otros terminales de la marca como el N95, el N82 e incluso el N810 se posicionan mucho antes. Este punto es algo que no puedo comprender.
En cualquier caso, trae opciones muy suculentas para el aprovechamiento del GPS como puede ser el Sport Tracker (para quien salga a correr o montar en bici, claro). Aun así, Nokia tiene que mejorar mucho su GPS si quiere que la gente lo utilice masivamente. Ahora bien, puede durar hasta 4 horas en funcionamiento, suficiente para un viajecito.
Audio
Una novedad interesante en este sentido lo encontramos en el chip de audio dedicado. Con él conseguimos fundamentalmente más autonomía a la hora de escuchar música, hasta 24 horas, aunque la calidad sigue sin ser todo lo buena que se esperaba. Como viene siendo habitual, el conector es de 3.5mm por lo que podremos ponerle nuestros auriculares favoritos. Escuchando la radio podemos estar hasta 12 horas.
Cámara
Otro de los alicientes de este terminal es la cámara de 3.2 mpx con flash, autoenfoque y, lo mejor, fotos macro. Dentro de los teléfonos con cámara de tal resolución se podría decir que está entre los mejores. Además el vídeo a 640×480 px enamora a cualquiera. Obviamente no es comparable con una cámara compacta pero hace su función perfectamente.
Conclusión
Si nos colocamos en la gama media, es un muy buen teléfono con peculiaridades muy sugerentes como la tecla Navi y unas fotos decentes. Sin embargo, algunas teclas como llamar y colgar son complicadas de utilizar bien y el GPS deja muchísimo que desear. Eso sí, la batería dura bastante más que otros Nseries.
En definitiva, no es un teléfono por el que pagar 429 euros que cuesta en la tienda Nokia (eso sí, con 3 meses de navegación guiada), menos aún sabiendo que el N82 es mucho más teléfono en todos los sentidos y cuesta 394 €.
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