
La verdad que cuando leí esta historia quedé con la duda de si era real o no. Si llega a ser cierta, quedará en la lista de IPR (increíble pero real).
Supuestamente Thomas Martel, un hombre grande que tardaba demasiado al usar las cada vez más pequeñas interfaces de sus dispositivos incluyendo su nuevo iPhone, decidió alterarse los pulgares con una cirugía. El médico cirujano habría realizado ésta operación utilizando una nueva técnica llamada “whittling” en donde se hace una pequeña incisión (en cada pulgar por supuesto), se raspan los huesos y se alteran los músculos y las uñas.
Según palabras de Thomas Martel, la cirugía ha sido costosa pero piensa en todo el tiempo que ahorrará al utilizar los handheld mucho más rapidamente. Y que la cirugía se pagará por si sola en 10 a 15 años.
Si es real, me parece bastante extremo, no?
Fuente e imagen: Gizmodo
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